lunes, 6 de noviembre de 2017

SOBRE LOS GRANDES HOMBRES. José Agustín Goytisolo



SOBRE LOS GRANDES HOMBRES




Sobre los grandes hombres siempre hay ciertos detalles

que se ocultan en los textos y en las biografías

para evitar que los padres se escandalicen

al pensar que sus niños los puedan llegar a conocer.


Alejandro fue un mal alumno de Aristóteles

Diógenes fabricó moneda falsa

César usó peluca y se vestía de matrona romana

Carlomagno era un liante de cuidado

Alfonso el Sabio compartió amante con el rey de Murcia

Petrarca tuvo dos hijos de madre desconocida

Colón trabajó a porcentaje y no fue nada claro con las cuentas

Catalina la Grande era superficial en sus juicios políticos

George Washington especuló con terrenos en Virginia

Carlos Marx no podía ocultar ciertos rasgos de avaro

Víctor Hugo fue un miserable

Wagner odiaba desaforadamente a los judíos

Einstein fue un aprensivo en cuestión de alimentos

Martin Luther King no fue tan negro como ahora se dice.


Muchos niños dejarían de odiar a los grandes hombres

al advertir sus rasgos y costumbres de gente muy normal.




José Agustín Goytisolo. Sobre las circunstancias, 1983.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Sísifos. Paco Gómez Nadal



Sísifos
 

Descartado el suicidio del tiempo

imposibilitados para sembrar esperanzas

convencidos de la inevitabilidad de la derrota,

decidimos seguir escribiendo utopías

en el alféizar de esta oscura jornada infinita

para abrir veredas inimaginables

a los que aún

no

se han pensado libres.





Paco Gómez Nadal. Diario de cesiones. Amargord, 2017.

viernes, 21 de julio de 2017

CASANDRA. María Rosal



CASANDRA


Desmedida en tu huella,

eres hija inocente

del desierto y las olas.

Azul incandescencia.

Remota en tus senderos,

en la cumbre perfecta

del racimo y los labios,

cíngulo de tu aliento,

dormido en las adelfas.


            ¿Eres diosa o camino?

            Mujer acaso. Y basta.




María Rosal. Sibila, 1993.

jueves, 22 de junio de 2017

REINA DE LAS AMAZONAS. Vladimir Holan



REINA DE LAS AMAZONAS


Encuéntrame un hombre que carezca de destino

y no sepa por lo tanto qué es el drama,

te dijo aquella vez la reina de las Amazonas,

cuando, desarzonada por el caballo

(estaba sentada en él a horcajadas),

enseñaba sin querer las partes vergonzosas de su cuerpo…

Por admiración y castidad quisiste

engastarle en el agujero del ombligo un diamante

hacía poco robado en Creta-

pero ella confesó que estaba embarazada

de un clandestino intérprete de sueños

de algún punto de Knosos…




Vladimir Holan. Abismo de abismo. Bassarai Ediciones, 2000. Traducción: Clara Janés.