martes, 12 de julio de 2016

LOS HIJOS DE ULISES. Ángel M. Gómez Espada



LOS HIJOS DE ULISES


Somos los hijos de Ulises. 

Los que nos quedamos custodiando el secreto de Ogigia, 

La generación perdida que dejó de lado la trashumancia y los problemas. 

La leyenda dice que las multinacionales nos contrataron como conejillos de indias.

Nadie vino a reclamarnos. 

Nadie pidió un rescate por nosotros. 

Nadie llenó las farolas de su ciudad con nuestras fotos en pose de recién desaparecidos. 

Por nosotros nadie se manifestó. 

Nadie habló en nombre de los parias.

Los fabricantes de loto nos comieron las ideas. 

Una vez por semana un avión lanza desde el aire cantidades suficientes hiperconcentradas, 

Que diluimos en agua sin futuro para abastecernos. 

Dejan que nos saciemos hasta el hartazgo, 

Pasa el avión cuatro o cinco veces por los campamentos.

A nuestra manera, también somos revolucionarios. 

También luchamos, sufrimos y morimos. 

Aunque seamos incapaces de recordar la causa de tanto aciago. 

Aunque ni siquiera podamos recordar cuándo pasará el próximo avión.



Ángel M. Gómez Espada. Los hijos de Ulises. Ed. Le tour, 1987.