jueves, 16 de junio de 2016

GEL. Aurora Luque





GEL
 

Preparo la toalla. Me descalzo. Esa esponja

porosa y amarilla que compré en un mercado

obsceno de turistas en la isla de Hydra

qué dócil bajo el agua cotidiana

tantos meses después, en el exilio.

De pronto el gel recuerda –su claridad lechosa,

su consistencia exacta– el esperma del mito,

el cuerpo primitivo y trastornado de Urano,

un susurro de olas mar adentro

y una diosa que aparta

los restos de otra espuma de sus hombros.

Me punza una emoción tan anacrónica,

un penoso latir, hondo y absurdo,

por ese mar. Por ese sólo mar. Busco una dosis

de mares sucedáneos.

Cómo podría desintoxicarme.

Dependo de por vida

de una droga. De Grecia.




Aurora Luque. Carpe noctem. Visor, 1994.

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