martes, 9 de junio de 2015

Banquete. Jorge Guillén



Banquete
 

                                   “Aeneis”, I, 698-756


Reclinada ya Dido sobre un lecho dorado,

Los troyanos y Eneas se acomodan

En magnífica púrpura. A las manos los fámulos

Dan agua, dan toallas. De los cestos

Los panes sacarán. Hay cincuenta doncellas

Preparando alimentos, y son muchos.

A los Penates honran: se quemas las primicias.

Cien mozas y cien mozos aseguran

El continuo servicio. ¡Cuántos platos y vasos!

Muchos ojos admiran los muy bellos

Obsequios –manto y velo– de Eneas para Dido.

Dido, que por Amor ya tan cautiva,

Se siente dentro de un embeleso enhechizada.

Terminó la comida. Los criados

Sobre la mesa ponen, colmadas, grandes copas

De vino. Alegría con estrépito

Suena por las estancias tan amplias del palacio,

Y las antorchas vencen a la noche.

La reina solicita la copa de oro y gemas.

“Jove –dice sobre el silencio– tú,

A la hospitalidad siempre tan favorable…”

Dido vierte en la mesa algunas gotas

De vino honrando a Jove, moja los labios, pasa

La copa a todos. “Cuéntanos, Eneas…”


Jorge Guillén. Homenaje. Reunión de vidas, 1967.

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