domingo, 16 de octubre de 2011

Sísifo en pantalón por las rodillas. Antonio Hernández



Sísifo en pantalón por las rodillas

Sísifo en pantalón por las rodillas,
como se llame eso, con su piedra o su coche,
atado a su chalé, que a tantas letras de por vida
siempre será prisión, primate
con visera, con gorra, con la bola cuadrada
de presidiario de televisor a cuestas,
con toda la familia, con la suegra, sin la amante,
la chequera, que es llave y es barrote,
sus tenis, su raqueta, su pulóver,
el fueraborda que lo espera
para seguir quemando combustible,
Sísifo ya en la cumbre de su sima,
inadvertida acaso, acaso acariciada,
pues incluso una llaga puede llegar a amarse,
con tan sólo septiembre como fosa
que ha de traer de nuevo la moqueta,
el minibar, la atenta secretaria
gorda y con demasiadas dioptrías,
la gran culminación que es el despacho
en el piso catorce, con su vista
parcial, aunque impagable,
a Santiago Bernabéu, patria de sus domingos,
Sísifo, digo, advierto,
acaba de llegar hasta la playa
con toda la familia,
dominador, triunfante, responsable
de una prole encausada
vaya a saber por dónde, sin la amante,
sin la cadena del ordenador,
sin su cordón umbilical,
solo en el fondo, más solo que nunca.
Y al contemplar el mar ha comprobado
que no hay misericordia en la belleza.

Este poema está publicado en la obra colectiva 65 Salvocheas, Editorial Quorum, 2011

Antonio Hernández (Arcos de la Frontera, 1943). Poeta español galardonado con números premios, entre los cuales, el Premio de la Crítica en 1994 por su poemario Sagrada Forma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario